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La Vis Medicatrix Naturae, el médico interno
Dr. Javier Lauro Aliaga
En el seno de las medicinas hoy llamadas
complementarias un concepto fundamental está presente a lo largo de su
historia, la Vis Medicatrix Naturae, en cada una de ellas son nombres
distintos, pero conlleva el sentido del Poder auto preservador y auto
ordenador de la naturaleza, conocido incluso en estos tiempos modernos
en su expresión humana como el médico interno.
Es principio y finalidad de las medicinas
complementarias tratar al ser humano enfermo. Pero, ¿cómo lo trata? Lo
trata como un todo, por lo cual el concepto de totalidad del ser humano
es esencial en estas medicinas, ahora bien la totalidad del ser humano
esta nominada por un término que existe en medicina desde hace mucho
tiempo: "terreno" este término es conocido por todo médico,
cualquiera que sea la escuela Médica a la que pertenezca. El terreno
esta representado por la estructura del organismo con sus procesos de
orden psíquico que le son propios, sus permanentes cambios
fisiológicos y las alteraciones patológicas que tuvieran lugar.
Sobre terreno Rousseau y Tetau nos dicen "El
terreno es el organismo vivo considerado como un sistema completo en el
cual la anatomía, la fisiología, el psiquismo, los antecedentes
hereditarios y adquiridos, las influencias del medio y sus mecanismos de
auto preservación, se presentan esencialmente como los aspectos
analíticos de un todo indivisible".(1)
Revisar como se fue desarrollando este concepto del
Médico Interior, en la Historia de las medicina no convencional
ayudará a su mejor comprensión.
Hipócrates, de la isla griega de Cos (460 a 377 a.
C.), descendiente de familias de Asclepiades, del asclepieon a Esculapio
(Dios de la medicina) en Cos, quienes venían ejerciendo la medicina por
dieciocho generaciones, cuya obra, con ochenta y siete tratados
constituye "El cuerpo de la Doctrina Hipocrática", nos han
legado una extraordinaria enseñanza. En la que se expone el célebre
principio Natura Morborum Medicatrix, llamado también Vis Medicatrix
Naturae, el poder curador de la naturaleza, como una expresión de la
Phycis y la Krasis Griega, es decir de las fuerzas ordenadoras de la
naturaleza y de la armonía de la misma en el ser humano; el estado
reaccional que se expresa por síntomas que adquieren individualidad en
cada enfermo y señalan su orden de aparición con tendencia a la
emuntorial, que si no se interfiere y las condiciones lo permiten
conducen a la Curación: diarrea, vómitos, fiebre, sudoraciones,
secreciones y excreciones, etc.
Manera que comportarse de los organismos en los
procesos mórbidosque dependen de su propia naturaleza y capacidad vital.
Implícito en todo ello la armonía cósmica, por lo que se comprende el
concepto de la unidad vital armónica que está sujeta a las influencias
del medio que lo circunda desde el punto de vista sistémico.(1)(6)
Paracelso (Philipus Aureolus Theophrastos Bombastus ab
Honhenheim, 1493 a 1541), médico y alquimista suizo, nació en
Einsiedlen, fue catedrático de la Universidad de Basilea, aleccionado por
su padre en la ciencia y arte de curar, fue un profundo revolucionario,
rompió con la tradición galenista y puso de relieve los conceptos
hipocráticos olvidados y expresa: "Si la naturaleza se defiende ella
misma, curará por si sola las enfermedades, posee para curarlas un
método cierto que el médico ignora. Por ello, éste es únicamente el
ministro y defensor de la naturaleza". Explica la enfermedad y la
curación por el concepto de transmutación; dice "Igual que la
enfermedad nace de la salud, la salud nace de la enfermedad", con
Paracelso se cumple la continuidad de la obra de Hipócrates.
Hahneman (Samuel Federico Hanemann, 1775 a 1843),
creador de la homeopatía en 1796 nacido en Meciesen, Sajonia, se graduó
de médico en ls Universidad de Erlagen 1779 estudioso y traductor de
varios idiomas al descubrir contradicciones en el seno dela escuela
médica de su tiempo investiga y experimenta clínica y toxicológicamente
constatando 7 hechos fundamentales que luego constituyeron toda la
doctrina de su escuela de medicina homeopática:
- L a ley de semejanza;
- La fuerza o energía vital;
- El dinamismo mórbido-miasmas;
- La experimentación en el hombre sano;
- La dinamización;
- La individualización del enfermo en concordancia con la
individualización del medicamento;
- El remedio único por vez.(1)(5)
De los cuales el primero, segundo y el tercero hechos
fundamentales, está en estrecha relación al concepto de Vis Medicatrix
Naturae Hipocrática. Cuando en el ser humano actúan estímulos
energéticos que tienen características similares a su energía vital,
estos estímulos son capaces de suscitar la reacción de su energía
vital ocasionando modificaciones dinámicas que pueden ser evidénciales
a través de síntomas, la energía vital por haber sido estimulada,
tiende a producir una modificación en el terreno, ya sea como un
trastorno dinámico, que se manifestara mediante una sintomatología que
será especialmente particular, o se producirá la corrección de una
alteración dinámica que ha estado en ese terreno, con la siguiente
desaparición de una serie de síntomas que estaban presentes, por lo
cual con fines de tratamiento, la estimulación de la energía vital, la
Vis Medicatrix Naturae depende de las características y selectividad de
la energía que utiliza el médico para estimular la energía vital de
cada caso individual, estímulos como el alimento crudo y reforma de
Vida para los hipocráticos, el remedio Homeopático para los
homeópatas, que permiten la homocinética del terreno.
En Alemania ocurrió un lazo simbólico en el tiempo,
entre Hipócrates y Maximiliano Bircher-Benner, un salto en el tiempo de
casi 25 siglos.
Uso de alimentos crudos
El Dr. Bircher-Benner 1867 nacido en Aarau pequeña
localidad Suiza, médico que descubre en unión con sus alumnos de
medicina, quienes traducían a Hipócrates del griego alemán, que éste
usaba alimentos crudos y alimentos lo más natural posibles para tratar
a sus pacientes. Bircher Benner lo aplicó en un caso de diarrea
crónica refractaria a tratamientos convencionales y obtuvo un resultado
positivo, despertando tal curación en él un gran interés, le hizo
interconectarse con los médicos naturistas alemanes de su tiempo como
el Dr. Winternitz, Dr. Lahmann, Hahn, Alhamann y Haig dedicando toda su
vida a investigar el poder medicinal que poseían los alimentos crudos,
por su capacidad de despertar los mecanismos de biorregulación
orgánica, el médico interior.
Ni él, ni su hijo el Dr. Ralph Bircher, ni el Dr.
Alfred Brauchle, observaron la estimulación de la Vis Medticatrix
Nature cuando los alimentos administrados al paciente carecían del
poder vital del sol ( alimentos cocidos y artificiales), no así cuando
estos eran alimentos crudos (alimentos solares).
Una mínima cantidad de médicos alemanes, suizos,
franceses, ingleses norteamericanos pusieron suficiente atención a tan
importante redescubrimiento de la relación entre dieta cruda y natural
y el despertar del médico interno, nuevamente para los médicos
neohipocráticos viene el recuerdo que cuando el paciente estaba frente
a Hipócrates este le aconsejaba "Que tu alimento sea tu
medicamento y que tu medicamento sea tu alimento" principio
hipocrático de la mayor importancia para la trofoterapia. No
considerándose Hipócrates el curador decía "Quiera o no
quiera el médico, sepa o no sepa el médico, la naturaleza cura" porque
formando en la escuela pitagórica era consecuente con la Physis griega
que establecía la existencia de una fuerza dentro del universo, con
finalidad ordenadora y preservadora por medios diversos dela armonía de
la naturaleza y que también se expresaba en el hombre, por lo tanto
para él no era el médico, ni el remedio lo que curaba, sino el cuerpo
del paciente quien hace su propia sanción.(2)(3)
Cuan do nosotros llegamos a ese sistema vivo,
inteligente que es el organismo humano, con mecanismos de
biorregulación le damos le damos la materia prima de calidad de vida,
que son los alimentos crudos, frescos y vivos, unido a una reforma de
vida sana, el organismo expresa su principio de equifinalidad según la
teoría general de sistemas de Von Bertalanffy (1911), es decir su
propiedad de autopreservación, de autoreparación; un estado reaccional
del terreno, una especie de crisis que los neohipocráticos llaman
crisis curativa, en la que el paciente hace una fase depurativa se le
incrementa la salivación, los sudores, hace una diarrea reactiva,
aumentan los flujos vaginales o hace procesos inflamatorios agudos, en
las amígdalas, los oídos, erupciones de la piel pruritos, fiebre,
diferentes dolores erráticos, etc. que según Hipócrates, la actual
homotoxicología de Dr. Aleman Hans Heinrich Reckeweg, son naturales y
que el médico debe respetar, por ser una fase de catarsis fisiológica,
una fase de derivación o vicariación regresiva dirían los
homeópatas, que sigue la ley de curación de Hering, que a la larga y
en condiciones biológicas, lo llevan al paciente hacia la curación.
Quien ha requerido de una desintoxicación y posteriormente de una
regeneración tisular durante la cual se puede también ayudar al
paciente por medios naturales de fisiatría médica, como el uso del
agua, la tierra, el aire, el masaje, la corrección de emociones y
pensamientos y sobre todo la toma de conciencia de las causas de vida
que le condujeron a la enfermedad.
Siguiendo a investigadores y médicos como, Max
Bircher Benner, Dr. Hubert Palm, Dr. Robert Mc. Carrison, Dr. Sir Rudol
Steiner, Vicent Priessnitz, Lasaeta Acharan, Dr. Paul Seeger, Dr. Mickel
Hindhede, Dr. Paul Niehans, Dr. Alexis Carrel, Dr. Calude Bernard, Dr.
Werner Kollath, Dr. Otto Buchinger, Dr. Eduardo Alfonso, Dr. Martín
Scola, Dr. Casanova Lenti, Dr. Scolnik, Dr. Shnintzer, Dr. Schweigart,
Dr. Grote, podemos preguntarnos ¿Qué es el médico Interno? Cómo
explicarnos en un lenguaje moderno y a la luz de investigaciones del
siglo XX este principio médico complementario que ha resistido la
prueba del tiempo y que ha brotado de época en época y cuya
aplicación terapéutica ha brindado resultados clínicos positivos.
Teoría general de sistemas
En la moderna Psiconeuroinmunología, en la teoría
general de sistemas y la comprensión biocibernética del ser humano,
aflora nuevamente en el horizonte del saber humano, el médico interno,
es en Harvard donde las investigaciones demostraron la no autonomía del
sistema inmunológico de los los otros sistemas, sino la estrecha
interacción del sistema inmune, el sistema nervioso, junto al endocrino
y la vida psíquica del hombre. Luego de las investigaciones del Dr.
Robert Ader en 1960 de condicionamiento de la inmunidad trabajando con
agua azucarada y ciclofosfamida, para condicionar la inmunosupresión en
animales, nos encontramos al hombre en condiciones similares de
condicionamiento y poseedor de capacidades de autosanación
psicosomática casi increíbles, progresivamente se consideró a nuestro
cerebro como la más grande y perfecta glándula o fábrica de
sustancias químicas, apropiadas para la curación de cualquier
disrregulación, como endorfinas, necesarias al alivio del dolor, la
producción de un sinnúmero de neuropétidos, hormonas, neuro
transmisores con los cuales mantiene un lenguaje fluido en una intimidad
antes no concebida con nuestro sistema inmunológico. Un sistema de
defensa orgánico, cuyos elementos celulares y sustancias químicas de
vigilancia y protección poseen memoria y receptores a sustancias
cerebrales y endocrinas siendo así todo un conjunto, al cual los
modernos psiconeuroinmunólogos llaman el médico interno, ha comenzado
con ello la investigación y aplicación de las posibilidades de
autosanación del cuerpo y la mente.(4)
Han surgido las clínicas llamadas cuerpomente, en
Harvard y otras prestigiosas universidades, en las que las enfermedades
psicosomáticas, las enfermedades autoinmunes, las orgánicas y
tumorales pueden alcanzar su mejoría o curación conduciendo al
individuo al despertar de sus capacidades de autorregulación, en la que
la trofoterapia, la imaginación la psicoterapia, los ejercicios de
respiración, las asanas, la meditación y la calidad de vida son
estímulos terapéuticos, para desinterferir nuestro propio sistema
despertando la Vis Medicatrix Naturae el Poder Curador de nuestra propia
naturaleza en beneficio del paciente.(7)
Cada vez más la inmunología y sus potencialidades unida a las
neurociencias, la endocrinología, la Psicología y la investigación
bioenergética demuestran que las concepciones Hipocráticas, Chinas,
Homeopáticas, Ayurvédicas, es decir tradicionales del ser humano van
alcanzando una validación científica, dentro de la cual el alimento el
alimento crudo como medicina, la respiración terapéutica, el afectivo
con el papel a través del amor, así como el alimento mental en el
ordenamiento de las ideas y el desarrollo de la conciencia, el acto de
comprensión y finalidad de la vida nos hacen ver, la Trofoterapia
integral. |