Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

 

 

LA ENERGIA VITAL

 

Es natural que Erwin Schrodinger (1887 – 1961) físico austriaco, Premio Nóbel (con Paul Dirac) en1933, al igual que muchos científicos se preguntarán ¿Qué es la Vida?¿Qué es la Fuerza Vital? Preguntas que siempre han alimentado interminables polémicas científicas, y sobre las cuales no queremos sino realizar ciertos comentarios filosóficos y científicos para el quehacer de las medicinas complementarias, en las que la energía la vida, la energía vital, la bioenergética es de aplicación frecuente, por no decir el principio de su médico tradicional y moderno.

Desde hace 5000 años la cultura china nos habla del chi=energía, como un punto de partida y de reunión de todo lo que existe, la unidad y elemento fundamentadle toda las cosas, yinn polo negativo (-), yang polo positivo (+) en el occidente. Encontramos desde los siglos pasados el sueño de los alquimistas de encontrar el elemento único, la piedra filosofal, ese acervo posible que sustenta todo el universo y que ha impulsado a sus continuadores los científicos modernos a tratar de hallar la respuesta a la vieja pregunta ¿Qué es la materia? La realidad física aparente es, ciertamente que se transforma y que se nos transforma al tratar de conocerla en su intimidad, encontrándola inmensamente más activa, fenómeno al cual específicamente hemos denominado materia y genéricamente energía. Basados en razones profundas expresados magistralmente en la fórmula de identidad de materia y energía planteada por Albert Einstein.

Al responder qué es esta mesa, o qué es el ser humano, qué es lo que ellos son en última instancia, en qué consiste la intimidad esencial de su existir. Digamos por el momento que son cuerpos constituidos por tejidos, éstos a su vez por células, los mismos por moléculas en alto grado de cohesión por la cual configuran una apariencia sólida, pero hoy sabemos muy bien que las célula s a su turno están constituidos por átomos, además resulta, que los átomos no son una partícula indivisible, sino que contiene en su interior otras partículas las cuales rodean su núcleo, a distancias enormes del mismo, unas cargas eléctricas negativas desposeídas de masa, los electrones, que giran en diversos orbitales. Cada electrón gira alrededor de su núcleo unos cinco mil billones de veces por segundo, a esa velocidad de giro, en un momento dado se encuentra al mismo tiempo en lugares distintos de su propio orbital, la ubicuidad del electrón y su presencia en el mismo sólo puede expresarse con el término "Nube Ondulatoria".

Todo el movimiento ondulatorio genera una energía que hoy calculamos según Max Planck en "cuantos" de energía, por ello se llama energía cuántica.

La energía cuántica

En el interior del núcleo hay igualmente una tremenda actividad, los positrones cargados positivamente giran alrededor de los neutrones sin carga, configurando alrededor de los mismos un enjambre de nubes ondulatorias, constituyendo la energía cuántica nuclear.

La energía cuántica nuclear está en armonía con la energía cuántica de la corteza electrónica.

Las radiaciones, las consecuencias visibles de los procesos de la fisión nuclear y los fenómenos magnéticos, dependen de esta energía nuclear, los fenómeno de índole electrónico, se originan en la energía cuántica de la corteza. La suma de las energías nuclear y electrónica originan la energía gravitacional, base de los fenómenos gravitacionales. Nótese que poco a poco no hemos hablado para nada de materia, porque a estos niveles de profundidad ontológica la materia ha desaparecido o se ha transformado ante la conciencia del hombre y sólo subsiste la energía. (1)

Ostwald expresó en la primera mitad de este siglo "La energía es la realidad, la materia es una hipótesis".

Einstein plasmó esta misma aproximación ontológica en su famosa ecuación: La energía es igual a la masa por la velocidad de la luz al cuadrado. Por lo tanto toda masa es convertible en cantidades enormes de energía, y la permanente conversación de pequeñas cantidades de masa en enormes cantidades de energía o viceversa es la causa de la existencia de los átomos, las moléculas, seres vivos, planetas y de los millones de estrellas que como el sol, pueblan lo que nos es conocido del universo.

Hemos llegado a la profundidad de la mesa o el organismo humano, a su intimidad esencial y tenemos que decir: La mesa o el organismo humano es energía, lo que verdaderamente son ambos es energía que tienen la apariencia de objeto u organismo, al igual que la mesa, nuestro organismo es una apariencia material un engaño de nuestros sentidos.

Conformación de la célula

La configuración material de la célula que congelamos en un instante de su existir, está en un no interrumpido intercambio de átomos y partículas con el medio exterior, en cada una de los sesenta billones de células que nos conforman, se suceden unas cuatro mil reacciones químicas por segundo, como consecuencia de las cuales se están permanentemente desagregando y reconfigurando el núcleo, el citosol y todas las membranas de la célula.

La bicapa de fosfolípidos que vibra entre capas ondulatorias de agua, conteniendo proteínas que se mueven velozmente como bombas transportadoras y como enzimas (cada enzima proteica de membrana completa su acción unas 40,000 veces por segundo), no está materialmente configurada en su totalidad, por las mismas moléculas, en un minuto dado y en el minuto siguiente. Todas las partes de la célula siguen un recambio vertiginoso con el exterior incorporando moléculas de nutrientes y las desagregan hasta ladrillos básicos, con base a los cuales construyen sus pilares metabólicos primarios, secundarios y terciarios, siendo ya los cuaternarios la estructura morfológica cuya configuración alcanzamos visualizar.

El cambio vertiginoso se establece no en meses, ni en semanas ni en días, no somos los mismos ni en un minuto y en el minuto siguiente, acumulamos la energía derivada del sol por fotosíntesis que se libera en el interior de las células y ésta, al producir su propia energía, es la causa de su propio recambio.

La enfermedad como trastorno energético

En el fondo esencial de algunas enfermedades humanas, existe un trastorno energético, una perturbación de mecánica cuántica u ondulatoria, no nos parece que al principio del siglo XXI sea difícil de entender el hecho de que, establecida una perturbación ondulatoria en la estructura del organismo, ésta lo expresa por medio de síntomas.

Lo más interesante, lo que antes parecía increíble, es que después de sucedida una perturbación del sistema energético es que espontáneamente el organismo reacciona contra ella reordenándose (estado reaccional, que llamamos enfermedad, Vis Medicatrix Nature). Sucede como cuando un cuerpo celeste es sacado de su órbita gravitacional, si no es atraído por otro de mayor masa, tiende a volver de nuevo a su órbita inicial para continuar en ella por tiempo indeterminado.(1)

Nuevos modelos del hombre la salud y la enfermedad

Hay necesidad de nuevos modelos del hombre, de la enfermedad, de la salud, compatibles con los planteamientos de la física cuántica actual, métodos y prácticas útiles desde esta perspectiva en el ejercicio de la medicina, que sorprendentemente los encontramos en mucho planteamientos y técnicas de las llamadas medicinas tradicionales o complementarias, como un recuerdo del futuro, como una base sobre la cual edificar la medicina del próximo milenio.

Al seguir hablando de la energía, sabemos que ésta se manifiesta a través de campos de fuerza, la que está sujeta a ciertas leyes de interacción de campos, por ejemplo la Ley de Coulumb E= E

Cuando dos campos de energía se ponen en contacto se establece un flujo de energía de donde hay manos con tendencia al equilibrio, llámese energía térmica, eléctrica, etc.

Esto se aplica a los fenómenos de las terapias complementarias entre médico y paciente entre los cuales se establece un balance de flujo energético del cual depende la curación y es necesaria tomarla en cuenta.

La teoría del campo unificado, nos enseña que la energía es en realidad un campo de energía no son partículas las que originan el campo sino que hay campos que se van condensando hasta que forman una partícula. Lo primero que existe es un campo de fuerza y éste en algunos casos va disminuyendo su frecuencia vibratoria hasta llegar a una condensación, de tal manera que esa partícula es la condensación de un campo. A partir del momento en que funciona como partícula, genera a su vez un nuevo campo con polaridad positiva o negativa que depende de su movimiento, de su desplazamiento a nivel subatómico, depende también de la interacción de ese campo inicial y del campo generado por la partícula y con otros campos de otras partículas.

La fuerza de un campo, es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia a mayor distancia menor influencia de campo, pues la intensidad del campo va en relación inversas al cuadrado de la distancia pero nunca es igual a CERO.


 

El Campo de cualquier partícula siempre estará interactuando con cualquier otra partícula no importa la distancia a que se encuentre, y al mismo tiempo todos los demás campos están incidiendo sobre esa partícula de la misma manera.

Nunca el electrón o el hombre están aislados, desconectados del resto del universo, ni nunca dejaran de incidir sobre todo lo que le rodea y eso es el universo.

Tagore decía "Cuando un niño llora se entristecen las estrellas" Niels Borh y los actuales físicos plantean " Cuando el electrón vibra tiembla el universo" ellos nos da ha entender la unidad del universo descrita por la teoría cuántica que está muy en relación con el concepto de Unidad Vital Cósmica de los médicos hipocráticos, los homeópatas, chinos y ayurvedicos, al plantear la unidad del ser humano a su ambiente cósmico y que el principio vital, la energía vital, la natura Medicatrix es un comtinum que es presente desde el microbundo hasta el macromundo.(2)

Esta realidad relacional por efecto de campo en el universo energético de la teoría cuántica, que expresa la unidad y unicidad del universo y todos sus fenómenos, que no admite una disociación entre espacio y tiempo, exige actualmente cambiar el modo habitual de imaginarnos el cuerpo humano, como algo aislado sometido al asedio repetido de una serie de amenazas contra su salud desde la cuna hasta la tumba, sin finalidad alguna. Y comenzar a percibir al lado de los Griegos y su Physis o Fuerzas con finalidad inconsciente en el universo, o llia Prigogine premio nobel de química y su teoría de las estructuras disipativas, refiriendo que el núcleo de su mensaje es que la materia es viva, o David Bohm Físico Teórico del Birbeck College de la Universidad de Londres con su teoría del Orden: Implicado y explicado que el Universo tiene sentido o como el Francés Dr. De la Ferriere y otros pensadores que la tierra es viva teoría y de que formamos parte de un universo Viviente.

Insólitamente la ciencia nos acerca a las posibilidades explicaciones de principios fundamentales de las medicinas complementarias, vitalistas en su visión del hombre y el universo, ejerciendo desde hace milenios una medicina de lo viviente, del principio vital en la enfermedad y la curación.(2)

Concepción electrónica de la célula

La siguiente concepción electrónica de la célula. "Una célula está compuesta, esquemáticamente por el protoplasma rodeado de la membrana celular; en el protoplasma está sumergido un núcleo constituido por un filamento tubular, que contiene el líquido conductor cubierto por una sustancia cromática aislante. Esta célula puede ser considerada como un circuito oscilante microscópico, dotado de una longitud de onda determinada, muy corta. En efecto: el núcleo recuerda el circuito de Hertz; es un verdadero circuito eléctrico dotado de la Self-induction" y de oscilar y resonar a una frecuencia muy elevada; la "Bobina de inducción" está constituida por la espira que presenta el filamento del núcleo. El "condensador" está formado por la capacidad entre las dos extremidades del filamento. Todos los seres vivientes son asimilables a circuitos oscilantes, de muy alta frecuencia, ya que están constituidos por células que forman a su vez oscilaciones elementarias: nuestros sentidos gracias a ese funcionamiento de las células, son los "resonadores" de verdaderas antenas de percepción. Nuestros sentidos, lejos de estar perfeccionados, nos ponen en contacto con un universo del cual conocemos objetivamente una mínima parte; sin embargo, todo ser viviente, aunque fuese compuesto únicamente de una célula, recibe y emite ondas electromagnéticas y son las aglomeraciones de estas las que impactan y manifiestan por los "sentidos".(3) Nos conduzca a seguir el pensamiento hipocrático y hanemaniano en relación a la fuerza vital.

Si bien el ser vivo se constituye como una unidad biológica desde el instante de su concepción, la energía vital existió antes de su formación y continuará existiendo después de su muerte, la energía existe y ha existido siempre, no se crea ni se pierde sólo se transforma. Este fenómeno en su normalidad energética biológica esta integrada al ser vivo. La energía por si sola no es vida pero en el individuo su ordenamiento y complejidad determina la unidad viviente, sin embargo es necesario señalar que los seres vivos están integrados por moléculas que cuando se examinan aisladamente se ajustan a las leyes físicas y químicas que rigen el comportamiento de lo que conocemos como materia inerte, pero los seres vivos poseemos también una importante cantidad de energía no estabilizada que está fuera de las influencias de las leyes de la materia inerte, la física subatómica, la termodinámica nos permite actualmente aproximarnos a esta calidad o expresión de energía que permite lo que llamamos vida, energía vital que rige el terreno.

Curación y bioenergía

Cuando en el ser humano actúan estímulos energéticos semejantes a su energía vital ("Chi") movilizado por la acupuntura, el remedio homeopático, la vida de los alimentos crudos, el prana de los hindúes, es de manera específica o inespecífica, estos estímulos son capaces se suscitar una reacción de su energía vital, ocasionado modificaciones dinámicas expresadas en síntomas, estado reaccional, o natuream morboarum medicatrix, que Constantino Hering (1800-1880) eminente médico alemán, graduado en Leipzig fundador en Norteamérica de la primera academia de medicina Homeopática con su gran visión y experiencia clínica expone su gran ley de Curación, es decir sus observaciones sobre cómo curan los enfermos explicando el proceso de manera objetiva: "Lo hacen de arriba hacia abajo, de adentro hacia fuera, de un órgano importante al que lo es menos, o en Hernig (4) que es la manera como se observa en la práctica clínica la curación – corroborada en pleno siglo XX por la homotoxicología de otro gran investigador médico alemán Hans Heinrich Reckeweg.

En las medicinas complementarias la curación biológica consiste en la corrección energética de desecho, mediante su exoneración (disipación de entropía) por descargas vicariantes regresivas, porque se ha visto entorpecida en su libre eliminación por las vías regulares debido al estilo de vida del paciente que se manifiesta por un cuadro sintomático correspondiente, es la ley de curación de Hipócrates: Natura Morborum Medicatrix.

El principio filosófico de la ley natural de curación es un principio medico universal que se cumple cuando las condiciones son apropiadas. La "energía de desecho" "la Entropía" debe necesariamente desaparecer del terreno para que este mantenga su armonía, estímulos que interfieren sobre la natural exoneración energética son los que conforman la lesión patológica. El terreno debe hacer el esfuerzo para desembarazarse de todo aquello que obstaculiza su supervivencia y su autoformación, de modo que estén en permanente libertad sus procesos vitales de evolución.

Se podría pensar que el suspender todo estímulo interferente a la energía vital, se produciría una tendencia a la curación – Natura Morborum Medicatrix, se cumpla con loa estilos de vida de esta sociedad de consumo y artificialismo, en la medida que transcurre el tiempo se profundiza cada vez más la alteración dinámica mórbida hasta la cronicidad, la degeneración y la muerte. El dinamismo mórbido puede ser estimulado, y naturomimenticamente orientado por estímulos energéticos específicos (Homeopatía, acupuntura, la bioenergética) o inespecíficos como la trofoterapia cruda, la reforma de vida, la terapia neutral y la Psiconeuroinmunología los cuales no están encaminados a tratar procesos patológicos sino a tratar el terreno humano enfermo.

 

El terreno humano enfermo podrá ser diagnosticado por los síntomas del estado actual y los antecedentes patológicos, familiares que han dejado huella en el enfermo. Y bajo la acción de un tratamiento Naturomimético, tal como la eutrofoteraspia cruda total, con el alimento crudo, vivo, fresco integral, que está bajo un ordenamiento, este es un alimento de calidad, inicia la curación dentro del contexto de la medicina natural o cualquier otra escuela médica complementaria, siguiendo la curación en sentido centrífugo, ocurriendo la natural tendencia exonerativa hasta producirse la recuperación del enfermo.(4)(5) (6)

Queda claro según esta Ley "La curación se realiza dinámicamente en sentido centrífugo exonerativo"

El estímulo energético de la dieta Calidad de Vida perfectamente constituida y adecuadamente prescrita corrige el dinamismo alterado de la energía vital para que se ponga en orden según la inteligencia o información biocibernética del sistema inmunológico nervioso y psíquico, para que se oriente la corriente energética centrífuga y exonerativamente, que debe estar permanentemente libre de interferencias en estado de salud ideal.

Durante la reacción centrífuga exonerativa observamos que ésta se inicia desde sus planos más profundos de la esfera psíquica para satisfacer otros planos de la economía, hasta los más superficiales del soma- emuntorios, piel y mucosas. Esta manera sorprendente y maravillosa de producirse la mejoría o curación en el orden dinámico obliga al médico a realizar una cuidadosa historia la cual podrá permitir el control del enfermo.(4)(5)

Esperamos que las ideas científicas y filosóficas vertidas en las líneas precedentes conduzcan al criterio médico y al quehacer de la Trofoterapia en el seno de las medicinas complementarias; sin cuya consideración podríamos esperar, vicariaciones o derivaciones progresivas que no son curación, sino lo que llamamos iatrogenia en el seno de la medicina, la cual puede también ser realizada con la dieta cuando ésta no es conducida con una concepción naturo-mimética como lo enseñaron los genios de la medicina desde la antigüedad asta los tiempos modernos.